una racha en el tiempo...
una raya en el cerebro
un líquido que se diluye
y la vida se nos va
el temor a dejar de existir y extrañarnos... aquella persona que fuimos y que somos...

solo un cuerpo, la esencia queda en las miradas
permitirnos separarnos
de aquello que nos hace bien, de aquello que nos hace mal
somos un momento, un espacio, un sentimiento... somos apenas una fracción de un tiempo que no existe..
y la luz que fluye en nosotros... en nuestras almas perdidas
encontrarnos en las palabras. en el pequeño detalle. en las miradas ajenas. en aquellas llenas de inocencia y de amor..
y saber que el dolor es necesario y el placer mucho más aún...
Cuentos Borgeanos. Eternidad. Felicidades

