
Esta semana no tuve muchas ganas de escribir. No hay nada personal en ningún tema en particular... y me di cuenta que tampoco pienso mucho lo que escribo... que efectivamente es a modo de catarsis.. y la verdad es que no se si está bien o mal.. o quizás no debería cuestionarme tanto... ni dudar tanto.. pero así somos... yo y mis todas yo que están adentro y que se van turnando para salir…
También me di cuenta que uno puede sentarse tranquilamente en un bar a ver a las personas, a observarlas y nadie absolutamente se va a dar cuenta, salvo aquellos que hacen lo mismo que uno. Como aquella parejita que estaba dándose mimos, jovenes ambos... o aquella de unos treinta que estaba midiendo el territorio para después seguramente darse algunos mimos... no?
Y así sucesivamente…
Esta semana me di cuenta que nada es tan grave, incluso aquello que nos ha hecho llorar.
Llorar es un acto de purificación.
El cielo esta gris… claramente… quizás se esté purificando el mundo.
Hemos cometido tanto errores que tal vez deberíamos empezar de nuevo, no?
No hay mucho más cuando llegamos a un punto que ya comprendemos que estamos solos… y que a veces nos conectamos… que todo esto es ficción. Supongo que cuando sabemos que estamos en la matrix, no nos queda otra que salir de ella y comenzar a vivir… sino ya somos muertos caminando.
Buscar la otra expresión, esa que viene del alma, de los deseos… ¿quién dijo que esta mal desear? No quiero ser tan zen en mi vida…
Simplemente quiero que no me jodan y no joderme yo. Dejar que mi mente se acerque a mi alma… y sentir… ¿por qué no?
Nada es tan grave y menos cuando nos tenemos cerca… gracias.. a todos aquellas almas que hacen de este mundo contaminado y muchas veces sin paz… un lugar hermoso para vivir..
Gracias a los soles, estrellas y ángeles que me acompañan en cada momento… gracias a los astros y a Dios…
Gracias a todo aquello que me hace creer que la nada y el todo son lo mismo.
Mika. Happy Ending. Obviamente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario